¡Muevete! te hace bien

El estrés, el trabajo y las muchas cosas que requieren nuestra atención a diario crean tensión en el cuerpo; lo que puede dar lugar a dolores crónicos, opresión y estreñimiento. Muchas personas tratan de aliviar estos síntomas consumiendo alcohol y azúcar, que sólo sirven para amortiguar su malestar y anestesiar el cuerpo. El ejercicio físico es una manera ideal de liberar la tensión física acumulada. El desarrollo de un programa regular de ejercicios que se adapte a tu tipo particular de cuerpo y tu estilo de vida podría aportarte muchos beneficios. El reto es encontrar el tipo de ejercicio que más te guste y luego, integrarlo a tu vida.

Los beneficios del ejercicio están ampliamente documentados .  El ejercicio diario ayuda a mejorar la función del corazón y disminuye el riesgo de enfermedades.

¿Qué tipo de ejercicio físico resulta mejor para ti? Piensa en lo que te encantaba hacer cuando eras niño.

¿Bailabas, montabas bicicleta o ibas de excursión? Es bueno saber qué te gustaba hacer de niño, cuando buscas implementar una nueva rutina de ejercicio.

Escucha tu cuerpo

Debes saber que el movimiento es muy parecido a la comida. Una vez que entiendas cómo los diferentes tipos de movimiento nutren tu cuerpo de diferentes maneras, puedes crear un menú de actividades que te ayuden a mantenerte en equilibrio.

¿Te sientes débil y fuera de foco? Intenta un ejercicio vigoroso para que te sientas estable y con mucha energía; algo como kickboxing o correr.

¿Te sientes rígido y tenso? Prueba con un ejercicio suave para aumentar la ligereza de tu cuerpo y tu flexibilidad; algo como la natación o yoga.

¿Cuál es tu tipo de personalidad?

Si eres una persona tranquila que te gusta pasar un montón de tiempo a solas, considera la compra de un pequeño trampolín o un conjunto de pesas de mano para que puedas moverte dentro de la comodidad de tu hogar. También puedes utilizar excelentes aplicaciones como 8Fit que tienen versiones gratuitas para principiantes hasta avanzados.

Si te gusta estar cerca de grupos de personas, te podrían gustar los deportes de equipo como el béisbol o el voleibol,que además tienen la ventaja adicional de la interacción humana y una divertida competencia.

Y también puedes encontrar una mezcla de los dos, tomando una clase de grupo como Pilates, karate o baile.

¿Cuándo te sientes con más energía?

Así como algunas personas piensan con más claridad en la mañana y otras piensan con más claridad en la noche, algunas personas prefieren hacer ejercicio a primera hora de la mañana;mientras que otras prefieren hacer ejercicio durante el resto deldía. No hay nada correcto o incorrecto en esto, simplemente es cuestión de preferencia personal.

Piensa en tu conveniencia y tu nivel de comodidad

Busca un gimnasio o un estudio de yoga cerca de tu casa o de camino a la oficina, donde puedas ejercitarte. Es importante encontrar un lugar que sea conveniente y donde el ambiente sea agradable, cómodo y acogedor. Esto aumentará tus posibilidades de ir regularmente.

Y recuerda, la actividad física puede tener formas simples y modestas. Por ejemplo, puedes bajarte del metro o del autobús una parada antes ycaminar hasta tu destino. También puedes tomar las escaleras en lugar del ascensor, cuando vayas a tu oficina o casa. Incluso puedes llevar de paseo a tu perro o ir con tus hijos al parque. Una caminata de 30 minutos cada día puede ser todo lo que necesitas para mantenerte en forma.

Experimenta y encuentra una rutina de la cual puedas nutrirte todos los días.

¿Qué harás para empezar a moverte?

Consejos

  • Prueba un nuevo ejercicio o actividad física esta semana (lo nuevo promueve la neuroplasticidad)
  • Planifica el ejercicio y los días de recuperación y prográmalo en tu calendario. Siéntate menos y muévete más agregando tres actividad con movimiento por día.
  • Agrega diariamente ejercicios de peso haciendo una plancha durante al menos 30 segundos.

Nota: En su forma más simple, la recuperación significa 24 horas entre períodos de ejercicio, es decir, no hacer ejercicio por la noche un día y otra vez a la mañana siguiente. En caso de duda, escuche su cuerpo. La recuperación permite a tu cuerpo:

  • Reparar los tejidos dañados durante el ejercicio.
  • Reconstruir desgarros que el ejercicio crea en sus músculos.
  • Proporciona la restauración funcional de tu cuerpo.

 

Esmeralda Herrera
Esmeralda Herrera

Health y Business Coach

Curiosa por esencia, emprendedora multi pasiones, apasionada por el desarrollo del potencial humano. Health Coach del Institute for Integrative Nutrition of New York. Con estudios de Executive Coaching en Handel Group, EEUU, terapeuta en Emotional Freedom Thecnique (o tapping) y en Mindfulness.

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